HUMITOS

Te lo digo en tu idioma

sábado, 18 de febrero de 2012

FLACO Luis Alberto Spinetta (1950- 2012)




















Supiste como buscar la luz , allanar caminos, ser voz en la sombra.
Llegar por un camino directo al corazón y encender las pieles como un ángel
susurrando tu dulce melodía, cantando para no morir por dentro.
Supiste aclamar  justicia, hacedor de sueños.
Supiste gozar de las cosas simples, tus hijos, la familia, amando  los lazos.
En un escenario colmado de almas, acústico corazón, luchador rabioso.
Supiste atravesar el tiempo y la distancia. Rey rock nacionalista
tu música es un escudo que me protege del mal.
Te oirán siempre poeta, ojos de almendra, descansa en los brazos
de esa muchacha hasta el amanecer, no corras, tu tiempo es hoy
y siempre, mientras tanto rezaré por vos y por mi, por no tenerte.

HUMO

8 comentarios:

  1. Amigos, les dejo mi humilde homenaje a mi querido Flaco.Besos y gracias, hasta mi regreso!

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  2. Fer;todas las hojas son del viento,él una hoja,nosotros el viento...besos querdida amiga!!
    mucha luzzzzzzzzzzzzzzzz

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  3. Sigamos apostando a la poesía, Fer, aunque no quede más que viento...


    Abrazo inmenso


    SIL

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  4. El Flaco ya habita el cielo de los inmortales Fer, y nosotros tenemos su eterna poesía...

    Muy bonito, Besos

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  5. Hola, bellas tus letras. Besos, cuidate.

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  6. Quiso tocarse el alma, se la tocó y se volvió canción.

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Y esta palabra, este papel escrito
por las mil manos de una sola mano,
no queda en ti, no sirve para sueños,
cae a la tierra: allí se continúa.

Pablo Neruda

Gracias por visitarme y anidar en mi, la primavera.

HUMO

EL EXPLORADOR...by Humo.

EL EXPLORADOR...by Humo.
Un mundo por descubrir.

LOS HIJOS

LOS HIJOS
Son la parte más bella de mí...
Los hijos son el único, puro y verdadero e incondicional amor
que existe...


UN DÍA DE FURIA

UN DÍA DE FURIA
Tengo mi temperamento...
Me arrancaste la sonrisa de la cara
a girones, con palabras nauseabundas.
No mediste consecuencias,
poco te importó el impacto de tal acto.
Sentimientos rotos,
dolor agudo y sangrado.
Me quebré por dentro
y afloró la lágrima,
la rabia, la impotencia.
Abriste la puerta equivocada
e invadiste mi espacio
como un ratero,
escupiendo el odio visceral
de tus entrañas
a lo más sagrado, que es, un hijo.
Fué un golpe bajo, inesperado.
Yo, no lo merecía.
Y vos... vos, me das asco!